La Copa Mundial de la FIFA 2026 colocará a México en el centro del turismo deportivo global, con millones de visitantes esperados y una presión sin precedentes sobre la infraestructura hotelera de sus ciudades sede. El verdadero desafío no será solo invertir, sino ampliar capacidad a tiempo y bajo un marco regulatorio eficaz.


La Copa Mundial de la FIFA, el evento más importante del mundo del deporte, llegará nuevamente a México, que será sede de 13 encuentros históricos (de los 104 partidos que se distribuirán en 3 países anfitriones: México, EE. UU. y Canadá), incluida la ceremonia inaugural del torneo programada a disputarse en la Ciudad de México en el histórico Estadio Azteca. Según estimaciones oficiales publicadas por la Secretaría de Turismo, México espera la llegada de aproximadamente 5,5 millones de visitantes internacionales durante el torneo, lo que representa un incremento del 44% en el flujo turístico respecto a años anteriores. Este crecimiento exponencial plantea un reto logístico importante, especialmente en cuanto a la capacidad de hospedaje en las ciudades sede: Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.

Como punto de partida, la Ciudad de México, que destaca por su sólida infraestructura hotelera, aún no cuenta con suficiente oferta para atender a los 2,6 millones de turistas que se prevé llegarán durante la Copa Mundial FIFA 2026. Al cierre de noviembre de 2025, la capital dispone de aproximadamente 77.000 habitaciones en operación, con capacidad para 170.000 personas, y para diciembre ya se registraba un 40% de reservaciones confirmadas, con una proyección de hasta el 85% de ocupación durante los partidos. Con miras a fortalecer esta capacidad y coordinar estrategias de largo plazo en beneficio de la ciudad ante dicho evento deportivo, el 13 de junio de 2025 la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México (CANACO) formalizó la instalación del Subcomité de Turismo para la Copa Mundial FIFA 2026, el cual busca sumar 3.000 habitaciones adicionales hacia 2026 mediante una alianza estratégica entre el sector público y privado, que permita atender la creciente demanda de turistas nacionales e internacionales.

En contraste con la Ciudad de México, Nuevo León cuenta actualmente con 133 complejos hoteleros y alrededor de 18.000 habitaciones en operación, una capacidad considerablemente menor frente a la capital. No obstante, la titular de la Secretaría de Turismo de Nuevo León, Maricarmen Martínez, confirmó que el Estado espera recibir aproximadamente 375.000 turistas internacionales durante la Copa Mundial FIFA 2026. Para atender esa demanda, se prevé la inauguración de 10 nuevos hoteles entre 2025 y 2026, lo que sumará cerca de 1.000 habitaciones adicionales, ampliando de forma significativa la capacidad de alojamiento en la zona metropolitana de Monterrey.

Guadalajara, por su parte, también está fortaleciendo su oferta hotelera. En los últimos meses se han anunciado inversiones en infraestructura turística, mejoras en conectividad aérea y nuevas rutas culturales y gastronómicas vinculadas a los partidos del Mundial. El gobernador Pablo Lemus, junto con la Asociación de Hoteles de Jalisco (AHJ), confirmaron una “inversión histórica” de 20.000 millones de pesos para el desarrollo de 38 nuevos hoteles, con lo que se proyecta alcanzar una capacidad de 90.000 habitaciones hacia 2030.

Además, se estima que 2,5 millones de los 5,5 millones de turistas esperados visiten Guadalajara durante junio de 2026. Para atender esta demanda, de los 38 hoteles proyectados, 12 abrirán sus puertas antes del Mundial, sumando alrededor de 1.500 habitaciones adicionales a las más de 30.000 que actualmente conforman la oferta hotelera en la zona metropolitana de la ciudad.

A pesar del esfuerzo conjunto entre sector público y privado para ampliar la infraestructura hotelera en las ciudades sede, las cifras proyectadas de visitantes dejan claro que la capacidad instalada sigue siendo limitada frente al desafío que representa el Mundial FIFA 2026. Ante una demanda que se expande con rapidez y un inventario que apenas logra seguirle el paso, cada nueva habitación representa una pieza clave en la estrategia de crecimiento.

Si bien las inversiones hoteleras proyectadas rumbo al Mundial FIFA 2026 ofrecen una oportunidad única para fortalecer la infraestructura e impulsar la industria turística de México —especialmente en sus ciudades sedes—, su ejecución dependerá de que los desarrolladores y autoridades locales agilicen la obtención de licencias, permisos y autorizaciones, trámites esenciales para asegurar que cada nuevo establecimiento cumpla con los estándares de calidad, seguridad y normatividad turística necesarios. Es decir, el reto no solo es construir, sino hacerlo a tiempo, cumpliendo con la normatividad y bajo estándares que garanticen una experiencia de calidad a millones de turistas.

México implementó un régimen fiscal especial para la Copa Mundial FIFA 2026, vigente desde el último cuatrimestre de 2025 y durante el evento. Este régimen prevé exenciones de impuestos federales —incluyendo ISR e IVA— y alivios en ciertas obligaciones para la FIFA y las personas físicas o morales que participen directamente en la organización y en los eventos relacionados, como federaciones, patrocinadores y proveedores debidamente vinculados. Los requisitos de acceso, el alcance operativo y los beneficiarios específicos se precisarán mediante reglas de carácter general emitidas por la autoridad fiscal, conforme a los artículos transitorios de la Ley de Ingresos de la Federación 2026. Este marco busca incentivar la inversión y agilizar la ejecución de proyectos relacionados con la competencia. No obstante, su aplicación se limita a actividades directamente vinculadas al Mundial y no sustituye el cumplimiento de regulaciones locales ni de estándares de calidad y seguridad. Más que construir, es clave hacerlo a tiempo y conforme a la normativa para ofrecer una experiencia de primer nivel a millones de visitantes.

En este sentido, además del aspecto comercial de la industria, contar con un entendimiento claro del marco legal no es accesorio, sino que es condición para que las inversiones se materialicen, los permisos fluyan y México esté verdaderamente listo para recibir a los espectadores.

Alfredo Villarreal 

Departamento de Mercantil